El papel del periodista muchas veces resulta ser antagónico al mismo hecho de ser un humano sensible. El periodista trabaja con una materia prima delicada, la información, y muchas veces esta información puede tener una carga sentimental, la cual los periodistas se ven obligados a eliminarla.
Las presiones de los medios de comunicación actuales son determinadas por la posición económica, el poder ideológico y político. Los grandes monopolios que manejan las empresas de medios de comunicación han creado una separación generalizada de los futuros periodistas. Las generaciones jóvenes de Periodistas sirven a las tradicionales, en el caso de que este sometimiento no sea aceptado, simplemente se los elimina.
La simplicidad de responder las cinco preguntas básicas del Quien Como Cuando Donde y Que, se han vuelto recurrentes en los medios informativos, el papel del periodista se ha limitado a la transmisión de datos recogidos. La investigación ya es casi inexistente, pero muchas veces porque los dirigentes de los medios buscan mantener informaciones ocultas o reservadas de acuerdo a sus intereses particulares, siendo el público el último elemento a considerar.
Existe hoy en día una omnipotencia de los medios de comunicación opulentes y de renombre, todo lo que publican o sacan a la luz, queda asentado como una verdad indiscutible. La critica a un medio de renombre ya no es permitido. La postmodernidad ha generado que el ser humano dé por hecho todo lo que sale por la televisión o que se publica, esta reacción no ha cuestionado a los medios, o los ha comprometido mas a pegarse a una línea apegada a la búsqueda de la imparcialidad, sino que los ha convertido en pequeñas empresas que manejan la realidad local a su antojo.
La mediocridad se va apoderando de los que manejan la información, el trabajo ya no requiere esfuerzo mayor, por lo que el compromiso ético y profesional se ha ido devaluando paulatinamente, Ya nadie piensa en las consecuencias de una publicación, en el peso que tiene hacer una afirmación de alguien o de lago, y hacerlo público.
El periodista por mas ideales nobles con los que llegue a su puesto de trabajo, con la esperanza de no dejarse manipular por nadie y realizar un trabajo noble y correcto, la contaminación del medio en el que se va a desenvolver lo va a modificar de cierta manera, sin embargo no es una crítica fatalista, sino más bien de análisis y reflexión sobre como el deber de informar se trasformo en un negocio.
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