sábado, 26 de diciembre de 2009

Articulo de opinión 1: El periodismo

Pasión, libertad, autonomía de la palabra, así describo a la profesión que cautiva a los lectores y los hace vivir una “realidad” más auténtica. “El periodismo es el mejor oficio del mundo” Gabriel G. Márquez.
El periodismo consiste en recoger, clasificar y publicar información relativa a la actualidad; quien se dedique al periodismo tiene que amar las letras, fascinarse de los hechos y enamorarse de su trabajo sin adueñarse de la verdad ni engrandecerse por un logro. A su vez, debe mantener una visión objetiva de la realidad y lograr una clara observación e interpretación de los hechos, de manera que ésta no sea tendenciosa ni se incline según el pensamiento de quien la analiza.
La sociedad se ha centrado en apuntar a los periodistas como los principales causantes de los problemas políticos, sin embargo considero que un periodista tiene la obligación de informar siendo objetivo frente a determinadas situaciones. Es importante saber que el periodismo alterna siempre con la política, pero es importante reconocer que lo esencial es la libertad para poder imprimir o difundir el pensamiento en los medios masivos de comunicación; por tanto el periodismo tiene asegurada su capacidad de comprometer a la colectividad en actividades positivas.
Según el sociólogo francés, Pierre Bourdieu, el periodismo es una profesión muy poderosa, compuesta por individuos muy frágiles. Es decir, se produce una ruptura entre el poder colectivo y la fragilidad individual. Individualmente, cada periodista debe estar atrás de los hechos de “importancia y novedad”, debe resistir a las presiones de los editores y como si esto no fuera poco recibe quejas todos los días, pues en el periodismo es imposible complacer a todos.
Por otra parte, siempre escuchamos hablar a los periodistas sobre la ética, los valores, el equilibrio de fuentes, la objetividad; pero es interesante observar como en el ejercicio periodístico aquellos valores y sobre todo la ética se llega a distorsionar al antojo del periodista.
Para Javier Darío Restrepo la labor periodística es diferente. “Siempre hemos creído, que somos la parte realista y pragmática de la sociedad porque nos atenemos a los hechos. No le creemos a nadie si antes no hemos comprobado la verdad de sus palabras”.
Quien recibe la información, dispone de distintas fuentes donde nutrirse, y lograr de este modo, reunir una cantidad suficiente de información que le permita obtener un punto de vista más objetivo y menos tendencioso. Claro es, que este último punto no es tenido en cuenta por la mayoría de la población de receptores de las noticias, quienes se inclinan según sus propias tendencias y defienden los intereses que le parecen los correctos, de modo que se alinean por gusto o por desconocimiento a determinada corriente periodística.
En fin, cuando cotidianamente se hace una imagen de los periodistas, viene a la mente una serie de acciones que los definen: trabajar con hechos de actualidad, de andar casi siempre "a la carrera", preocupados por salir a tiempo con la información encomendada; comunicar a los sectores por medio de la información noticiosa sobre lo que acontece en la actualidad.
Restrepo, habla sobre los errores que se cometen en el periodismo, como errores que nos ayudan a crecer como personas y ese conocimiento compartirlo para que de esta manera el error no se repita. En este caso, estamos hablando de errores que afectan no solamente a la vida de una persona, porque la verdad siempre en el periodismo se afecta la vida de alguien de una u otra manera.
Bourdieu dice que: “el debate sobre la ética mediática consiste en plantear problemas extremos, gigantes, enormes, trascendentales, para evitar cuestionarnos los problemas cotidianos que están más cercanos a nuestro radio de acción”.
Hay que tener en cuenta, que el objetivo del periodista siempre va a recorrer un camino, cuyo fin último, es el de tratar y relatar los hechos de actualidad, con la intención de informar a sus lectores y a su vez hacer una valoración de estos hechos exponiéndola en la prensa escrita. Esto se consigue a través de los diferentes estilos periodísticos.
Por su lado Baudrillard habla sobre “la Guerra del Golfo no ha tenido lugar”, recalca que fue tan solo un simulacro mediático. La realidad de la guerra, en la que la gente se enfrenta una a otra hasta la muerte, había sido reemplazada por una copia de la guerra donde no existió ninguna lucha. Baudrillard, nos presenta una realidad que muchas veces nos presentan en los medios de comunicación.
Vale enfatizar lo que Restrepo dice sobre la influencia del periodista, que es parte del poder del periodista entrar en la conciencia ajena para destacar un valor o un antivalor, para hacer trivial un hecho importante o para volver importante una nadería.
El periodista tiene la oportunidad de escribir sobre aquellos hechos que pasan a diario, por tanto tiene una influencia muy grande, que para mi modo de ver debería ser aprovechada para difundir educación y valores éticos que hagan crecer a nuestra sociedad.

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